Un paseo por el Castañar Gallego, en Hervás, hasta las alturas del Puerto de Honduras (1.430 m).Una ruta repleta de emocionantes vistas con un paisaje de sobrecogedora belleza.
El Castañar Gallego se encuentra situado en el término municipal de Hervás, en la comarca del Ambroz (Cáceres). Este frondoso bosque de castaños es uno de los mejor conservados de España.
El Puerto de Honduras (Gredos) une los valles del Jerte y el Ambroz.
En las Hurdes podemos disfrutar de muchos lugares donde poder darnos un buen chapuzón rodeados de un impresionante paisaje natural. Hay varias piscinas naturales a lo largo de la cuenca de los ríos de Los Ángeles, Ladrillar y Hurdano, que vertebran a esta comarca cacereña. También hay varias cascadas de increíble belleza, como el Chorrito de Ovejuela, el Chorro de los Ángeles y La Miacera. Algunas de estas cascadas tienen hasta cien metros de caída y ofrecen un espectáculo natural grandioso.
Hoy, recorremos Ladrillar, Cabezo y Ríomalo de Arriba, a lo largo del encajonado Río Ladrillar...
Por diciembre, Cáceres no es sólo Patrimonio de la Humanidad, también es feudo de la niebla. En la antesala del invierno, el gélido y suave velo de las nubes reclama su estancia en estas latitudes para tragarse torres, iglesias y palacios. A cambio nos regala un espectáculo fascinante que transforma la "Parte Antigua" en un escenario onírico, casi espectral, que susurra intrigas pasadas y evoca medievales leyendas.Un Cáceres que no se ve, se intuye.
Un Cáceres íntimo, donde los perfiles son difusos, y la panorámica, tan sólo es pura intuición. Un Cáceres que juega al escondite ocultando los tesoros de su corazón de piedra. Un Cáceres que se encoge, de frío y oración, al tañido de la invisible campana de vísperas. Un Cáceres, tétrico y encantador, envuelto por el mágico misterio de la silenciosa noche de niebla...
Durante cinco días la ciudad de Cáceres ha estado cubierta por la niebla y nos ha dejado hermosas estampas que quiero compartir con vosotros.
Las más sublimes hijas de Eolo han llegado a tierra extremeña. El duro peregrinaje desde los gélidos lagos del norte de Europa, ha finalizado. Los trompeteos del viento anuncian su llegada y volverán a llenar de vida el cielo extremeño. Las suculentas bellotas del soñado encinar vecino están servidas para el alegre festín. Las hermanas grullas ya están aquí y serán nuestras vecinas hasta los albores de la primavera. Es una asidua y fiel turista de nuestra región y que además atrae a otros turistas. Una joya que hay que mimar.
Os recomiendo que vayáis a verlas. Con mucho cuidado y sin molestarlas. Solo observad y escuchad con delicadeza. Es uno de los espectáculos naturales más impresionantes. Los mejores momentos son al amanecer y el atardecer. En esos instantes se desplazan desde los lugares donde duermen, generalmente grandes masas de agua, hasta las dehesas y bosques donde se alimentan de bellotas y demás frutos que ofrece el generoso bosque mediterráneo.
En Extremadura las podemos encontrar por toda la geografía pero especialmente en las inmediaciones del Gabriel y Galán, el embalse de Talaván, Brozas, Sierra de San Pedro, Llanos de Cáceres y en la amplia zona de la ribera del Guadiana y los grandes pantanos de la Serena, Orellana y Navalvillar de Pela. Esta última, es una de las mejores zonas, con una población aproximada de 35.000 ejemplares.
Los Barruecos son uno de esos lugares cuyo paisaje tiene la particularidad de no dejar indiferente a nadie. Las formaciones graníticas que enmarcan una red de tres pequeños embalses conforman uno de los entornos más espectaculares de Extremadura. En pocos sitios podemos disfrutar en una sola visita de fauna, vegetación, geología, historia y arte como en los Barruecos. Los diferentes procesos naturales han ido originando lo que podemos denominar un auténtico y colosal museo natural que espera impaciente nuestra visita.
Vista panorámica del Barrueco de Abajo.
Situado al suroeste del término municipal de Malpartida de Cáceres, Los Barruecos es un espacio natural protegido en virtud del Decreto 29/1996, de 19 de febrero, que lo declara Monumento Natural. En Extremadura tenemos actualmente cuatro espacios que gozan de la declaración legal de Monumento Natural. Así junto a los Barruecos tenemos la Mina de la Jayona, la Cueva del Castañar y las Cuevas de Fuentes de León. El espacio protegido tiene una superficie de 345 hectáreas y es uno de los territorios protegidos más pequeños de Extremadura.
Existen tres pequeños embalses construidos a partir del siglo XVII. El Barrueco de Arriba, el Barrueco de Abajo y la charca de Frasco Díaz. El objetivo que persiguen estas obras hidráulicas es el almacenamiento y aprovechamiento de agua para el lavado de lanas y el funcionamiento de molinos harineros. Hoy, su principal aprovechamiento es la pesca deportiva.
El Tiburón.
La erosión ha modelado a estos grandes bolos graníticos con formas caprichosas y muchas de estas formaciones graníticas son bautizadas con sugerentes semejanzas fruto de la imaginación.
En Los Barruecos existen vestigios de asentamiento humano desde tiempos prehistóricos, como lo demuestra la existencia de pinturas rupestres. Hay también restos de un posible campamento romano y hay varias tumbas antropomórficas probablemente de época medieval.
Las Peñas del Tesoro.
Molino harinero. Existen varios en la zona.
Bujío.
Se trata de una construcción utilizada como refugio por los pastores. Los Barruecos fueron un importante punto de confluencia de rebaños trashumantes durante siglos. La Cañada Real Soriana Occidental y la conexión con las rutas hacia los puertos marítimos de la vecina Portugal fueron determinantes para que se estableciera una importante industria dedicada al tratamiento de la lana durante los siglos XVII al XIX. En el siglo XVII se construyó el Lavadero de Lanas por parte de Don Alvaro de Ulloa. Se trata de un gran complejo industrial dedicado al esquileo y lavado de lanas que luego se transportaba hacia la localidad lusa de Covilha con destino hacia los más importante centros comerciales de Europa. Estuvo en funcionamiento hasta el siglo XIX, época en la que entra en decadencia. En la actualidad el edificio es sede del Museo Wolf Vostell.
La vegetación presente se caracteriza por los restos de bosque mediterráneo (Sierra de San Pedro) y las especies ligadas a la pseudoestepa (Llanos de Cáceres). Es una zona que ha sufrido una importante presión debido a los usos agroganaderos tradicionales, en especial el pastoreo. Al igual que el resto de llanos de la penillanura cacereña, ha estado sometido a un secular proceso de degradación de su primigenia cobertura vegetal. Las especies que podemos encontrar son: Codeso, Retamas, Encina, Alcornoque, Torvisco, Clavelina, Dedalera, Galaperos, Espárragos, Acebuche, etc. También especies ligadas al medio acuático como la Lenteja de agua, Ranúnculos, Narcisos y Orquídeas.
En los Barruecos se localiza la mayor colonia de cigueña blanca del mundo que nidifica sobre roca. Malpartida de Cáceres celebra una vez al año la "Semana de la Cigueña" con diversos actos como un concurso literario y uno fotográfico dedicados a las simpáticas zancudas.
El hecho de estar situado en plena penillanura cacereña, entre dos espacios naturales de gran importancia como son los Llanos de Cáceres y la Sierra de San Pedro, hace que la fauna existente en Los Barruecos sea muy rica. Podemos encontrar multitud de aves como la Garza real, Milano negro, Cigueña negra, Alcaudón, Carraca, Abejaruco, Sisón, Golondrina dáurica, etc. Rapaces como el Aguila culebrera, Aguila calzada, Mochuelo, Autillo, la Lechuza o el Cernícalo común. Mamíferos como la Nutria, la Rata de agua y una importante colonia de murciélagos. Entre los reptiles destaca el Lagarto ocelado y vipéridos como la Víbora hocicuda. En el agua abunda la apreciada tenca y el Galápago leproso. Es un importante ecosistema utilizado por estas especies como lugar de alimentación ( zona de caza y campeo) o refugio. Durante la migración de las aves es utilizado como área de descanso, como es el caso de las cigueñas negras.
Nidos sobre bolos graníticos.
VOAEX "Viaje de hormigón a la Alta Extremadura". Obra del artista Wolf Wostell, máximo representante del movimiento artístico denominado "Fluxus".
En 1974 Wostell conoce Malpartida de Cáceres y declara " Obra de Arte de la Naturaleza" a Los Barruecos, concibiendo la idea de crear un museo. En la actualidad se ubica el Museo Wolf Wostell en el antiguo edificio que sirvió de lavadero de lanas. Alberga la principal colección de obras de este importante autor de arte contemporáneo. Descubridor de la técnica de Dé-coll/age, padre del Happening en Europa e iniciador del movimiento "Fluxus".
Siluetas en la presa del Barrueco de Abajo al atardecer.
Es un paraje ideal para disfrutar sin prisas de sus encantos naturales, para descubrir sus múltiples secretos recorriendo sus rutas soñando escenas trashumantes, para estremecerse entre gigantes de piedra, para admirar a las amigables cigueñas buscando recuerdos rupestres. En definitiva, para recomponer el sosiego de espíritu con un tranquilo paseo por el campo.
El inicio del otoño marca un devenir, un tiempo de transición, de cambios. El encinar se transforma con nuevos colores que esperan la delicada renovación de la lluvia. Pero el otoño extremeño tiene también su particular banda sonora. Desde finales de verano y hasta bien entrado el otoño, el vetusto encinar es testigo de uno de los espectáculos más impresionantes y mágicos que nos puede ofrecer la naturaleza, la berrea de los ciervos. Todo el vecindario faunístico se prepara para ver y escuchar el milenario duelo, ¡Hasta el Gran Duque acudirá! Los potentes bramidos de los venados pregonan que la escena tendrá lugar en la intimidad del recóndito calvero, como arena del Coliseo, al alba o en la puesta, irán llegando los feroces contrincantes luciendo arbóreas defensas. El combate hasta la muerte si es menester. Todo por el amor de las hembras, como románticos tenores, ¡Hasta la vida entregarán!Así son los señores del bosque y así son los sonoros atardeceres del otoño extremeño.
La berrea nos deja bellas estampas, como las que envía mi buen amigo Luis Carlos, en la cacereña Sierra de San Pedro.
El Hombre y la Tierra es más que una producción de televisión, es un verdadero tesoro nacional que nos debe llenar de orgullo. El extraordinario trabajo de este compatriota rompió fronteras y divulgó como nadie los valores del medio natural. Su sola sintonía de apertura es una de las melodías más populares del país, a pesar de las tres décadas que nos separan de su estreno. La voz del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente marcó a generaciones de españoles y nos enseñó a mirar con ojos nuevos al medio ambiente y a los protagonistas que le dan vida, los animales salvajes.
El año pasado RTVE, con ocasión del treinta aniversario de la pérdida del Dr. Rodríguez de la Fuente, emitió la fantástica obra de este genio y pudimos disfrutar nuevamente de una de las series de divulgaciónmedioambiental más impresionantes y bellas. En especial de la serie correspondiente a la fauna ibérica.
La película dedicada al Águila Imperial Ibérica es uno de los momentos claves de esta producción documental y un auténtico símbolo de la conservación de la naturaleza. Cuando se rodaron estos capítulos quedaban poquísimos ejemplares de esta hermosísima ave de presa, una de las más escasas del planeta y otro emblema nacional, ya que sólo habita nuestros bosques mediterráneos. Hoy, tal vez, gracias a la labor educativa de estas imágenes del Hombre y la Tierra, la situación del Águila Imperial Ibérica ha mejorado y afronta un futuro más prometedor, aunque no está exenta de oscuras amenazas. La legislación y los distintos programas de conservación intentan paliar su frágil situación. En la actulidad hay una red nacional de municipios amigos del Águila Imperial y Cáceres es uno de ellos desde hace poco tiempo, ya que en su término municipal vive todavía esta joya biológica, lo que demuestra el rico patrimonio, en su sentido más amplio, que alberga esta ciudad.
En mi opinión, este capítulo del Águila Imperial tiene una enorme importancia e influencia en todo lo que representa la conservación de la naturaleza en Extremadura. Son finales de los años setenta, época de enormes cambios en el campo, como la deforestación causada por el descomunal desmonte de bosques y dehesas y el cambio de producción agraria, propiciada por un desarrollismo económico propio del momento político y social. Solamente en las Vegas del Guadiana se arrancaron varios millones de pies de encinas. Era el momento de la movilización y lucha por salvar un espacio muy especial para los extremeños, el denominado Valle del Tajo, Monfragüe, convirtiéndose en un hito de la lucha por la conservación de la naturaleza española. La obra de Félix Rodríguez fue una de las bazas fundamentales para conseguir la declaración de Monfragüe como Parque Natural en el año 1979 y preservarlo para las generaciones futuras.
Dejo aquí el documental monográfico sobre el Águila Imperial Ibérica para disfrutar con las imágenes y la increíble banda sonora de acompañamiento. Fíjense sobre todo en el comienzo del capítulo segundo (minuto treinta aproximadamente) y disfruten de las preciosas imágenes de las imperiales extremeñas, que son un hermoso canto al excepcional campo salvaje de Extremadura.
Esta tierra cacereña sorprende por su singular riqueza natural e histórica. Por poco que uno recorra sus caminos percibe de inmediato que se encuentra en lugar mágico y especial, lleno de sorpresas que esperan al viajero que sepa observar y escuchar.
Dejo aquí humildes apuntes, retazos y sensaciones de muchos paseos. Te invito a ver el majestuoso Tajo por Monfragüe y los bellísimos parajes de influencia de su cuenca, recorriendo el abrupto y todavía virgen río Almonte, repleto de tesoros ecológicos y siguiendo las huellas de un pasado cargado de historia y de intrahistoria.
La Ermita del Cristo del Risco (Patrón de Sierra de Fuentes) corona la parte este de la cacereña Sierra de la Mosca.
Colmenas de laboriosas abejas que producen deliciosa miel.
Atardeceres en azul y negro.
La tempestad se aproxima al Castillo de Monfragüe.
El Río Almonte. Afluente del Tajo, nace en las Villuercas y a lo largo de sus más de cien kilómetros de curso fluvial alberga una espectacular fauna (Buitre Negro, Cigüeña Negra, Búho Real, Nutria, Águila Imperial, Alimoche, etc.) Además de abundantes restos arqueológicos e históricos.
El Almonte es de los últimos ríos de cierta importancia en España que se mantiene virgen, al no tener ninguna presa. Hasta hace poco tiempo estaba proyectado un embalse de abastecimiento a Cáceres que por fortuna no se ejecutó.
Impresionantes formaciones provocadas por la fuerza erosiva del agua.
Es una joya ecológica que hay que proteger y defender en su estado actual.
Por desgracia es frecuente ver atentados contra la legislación de aguas. Como este vallado ilegal que incumple las disposiciones sobre márgenes fluviales y se apoderan por la cara de suelo público. ¿Dónde están las autoridades que velan por el cumplimiento de la ley?
Interior de un molino harinero en el río Almonte.
La piedra del molino con la que antaño se producía harina. Retazos de una cultura popular olvidada no hace muchos años.
En el interior del molino.
La espeluznante orografía del Cabril en el municipio de Monroy. Las laderas, extremadamente abruptas, alcanzan decenas de metros de profundidad.
El Cabril es un arroyo que tributa al río Almonte, próximo a Monroy, donde la erosión ha originado un paraje espectacular.
La villa romana de Monroy.
Estos restos romanos se encuentran en la cacereña localidad de Monroy. Al fondo se puede adivinar la silueta de Cáceres capital.
La encina siempre es vecina por estos lares. (Quercus rotundifolia)
Cáceres a vista de avutarda.
Bella silueta de un precioso Milano Real (Milvus milvus).
Amigos que se quieren mucho. (Cervus elaphus hispanicus)