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domingo, 15 de enero de 2012

EL PEREGRINO EXTREMEÑO. SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL PUERTO.



Sentado en el berrocal, entre robustos alcornoques, intento recobrar las fuerzas perdidas en la subida. El camino, cinco kilómetros, requiere de cierto esfuerzo. Una vez que mis huesos empiezan a  recuperar el sosiego, me quedo ensimismado ante la espectacular panorámica que se domina a mi alrededor. Desde este excepcional balcón, tengo el privilegio de observar las nevadas y solitarias cimas de Gredos, el encajonamiento del paternal y generoso Jerte, hasta una nueva perspectiva de la coqueta "Perla del Valle".  
Estoy en el Santuario de la Santísima Virgen del Puerto, Patrona de la ciudad de Plasencia. Mis pasos, y mi corazón, me han llevado  hasta las alturas  de Valcorchero para visitar a "La Canchalera", y admirar ese maravilloso tesoro, de fe y arte, que es la sublime casa de la Madre bendita de los placentinos.


El actual santuario es del siglo XVIII.


El exterior, de fábrica de cantería, es muy sobrio, guardando una perfecta armonía con el entorno.

Interior del Santuario, con el maravilloso retablo barroco que custodia a la Patrona de Plasencia. Las paredes están decoradas con azulejos talaveranos.


La Canchalera. Es una de las imágenes marianas más dulces y hermosas de Extremadura.

Pantano de Plasencia.

Plasencia desde el Santuario del Puerto. La romería, en honor a la Virgen, se celebra el domingo siguiente al domingo de Resurrección. 

El Santuario está regentado por los Padres Servitas.


La Virgen del Puerto fue coronada canónicamente en 1952.

Varios retablos cerámicos recuerdan diferentes efemérides de la historia del culto a Santa María del Puerto.

La Virgen del Puerto por Carlota.

miércoles, 11 de enero de 2012

Cáceres y sus tierras. Ermita de San Jorge.



El término municipal de Cáceres capital es el más grande de España, con una superficie de 1.768 kilómetros cuadrados, es decir, 176.800 hectáreas, un tamaño equivalente a 176.800 campos de fútbol. Una auténtica pasada. En esta amplia extensión de terreno se puede encontrar un increíble patrimonio cultural y natural, desconocido para la inmensa mayoría, y que son un auténtico tesoro, digno de asombro. Multitud de construcciones salpican  el territorio: Castillos, palacios, casas solariegas, pueblos abandonados, ermitas, cortijos y humildes bujíos adornan el paisaje rural cacereño desde hace siglos. Muchas de estas edificaciones son bastante notables. Es el otro Cáceres, eclipsado por el brillo de su maravilloso casco monumental urbano, pero que también es muy valioso y merecedor de ser conocido y divulgado. Es el Cáceres olvidado y desconocido, víctima de la insensibilidad y del despiadado paso del tiempo. Otro recurso cultural y turístico sin explotar, que debería sumar sin restar nada de lo que tenemos actualmente en la oferta.
Hoy, visitamos la ermita de San Jorge o del Salvador, como indican algunos investigadores. Situada a poco más de diez kilómetros del caso urbano de Cáceres y a los pies de la arrogante Torre de los Mogollones se esconde, casi literalmente, el singular templo. 
Esta ermita está fechada entre los siglos XIV y XV, aunque hay autores que opinan que podría ser anterior. En su interior alberga  extraordinarias pinturas murales de Juan de Ribera, del año 1565, que representan diferentes pasajes bíblicos. Las pinturas sorprenden por los vivos colores y su milagroso estado de conservación. Otra particularidad de este pequeño templo es el extraño estanque que lo inunda casi por completo.A pesar del ruinoso estado de conservación, la edificación conserva una belleza cautivadora. Además de la ermita, el entorno próximo ofrece otros atractivos que iremos descubriendo poco a poco, pero eso será en otra ocasión.
Recientemente, el Periódico Extremadura se hacía eco del lamentable deterioro y total abandono que sufre esta hermosa y antigua ermita cacereña. Si nadie interviene pronto se podría perder para siempre. Una verdadera lástima.