jueves, 17 de noviembre de 2011

LA RAYA DESDE EL CIELO. MARVAO.

Continuando nuestro camino por los senderos de La Raya, me decidí subir a Marvao y poder ver el horizonte de estas históricas tierras desde el cielo...
Marvao es uno de esos lugares de obligada visita en la frontera alentejana-extremeña. Es uno de los pueblos más hermosos de toda La Raya, y no son pocos. La excelente conservación de sus murallas y de todo el entramado urbano interior, lo convierten en un punto turístico de primera categoría. No es casualidad que sea candidato al título de Patrimonio de la Humanidad. Le sobran méritos para conseguirlo.¡Ojalá! llegue pronto. 
Tomando como centro de referencia a la ciudad de Cáceres, fijaos en un radio de sólo 130 kilómetros, la enorme cantidad de títulos Patrimonio de la Humanidad que hay: Cáceres, Mérida, Guadalupe, y si se alcanzan, añadiríamos a la lista Plasencia, Monfragüe, Trujillo y Marvao. Toda una impresionante oferta patrimonial, como en pocos sitios del mundo, que hay que saber aprovechar trabajando unidos y codo con codo entre nosotros y con los vecinos portugueses.
La visita a Marvao es toda un delicia. Tiene de todo: Murallas ( conserva todo el perímetro), encantadoras calles, callejuelas y travesías, iglesias, un arrogante Castillo, hermosos jardines y una soberbia gastronomía tradicional, muy contundente.No hay que olvidar el privilegiado entorno natural de la cercana Sierra de San Mamede, declarada Parque Natural. Las vistas panorámicas son de vértigo y en los días claros se puede localizar a la ciudad de Cáceres mirando al Este. Marvao es el municipio más elevado de todo Portugal.
Asombra la impresionante limpieza de todo el municipio (al que localice un papel en el suelo le invito a un bacalao a la dorada), el magnífico grado de mantenimiento de monumentos e instalaciones, el buen gusto y  sensibilidad en la señalización viaria y de carteles indicativos ( no desentona ninguno) y el espectacular cuidado de los jardines. Son la leche,¡Joder!Hasta los buzones son bonitos. Para tomar nota. Más de un "lumbreras", de los que habitan por aquí, se deberían dar una vuelta por Marvao  y otros lugares de Portugal, para que aprendan un poco. 
Os dejo unas cuantas fotografías de un Marvao en pleno otoño, con la resaca de la "Feira da Castanha", entre la envolvente niebla que lo hace más fascinante todavía.  
























Foto Antonio Bazo Machacón


Foto Antonio Bazo Machacón



Até  logo !




miércoles, 16 de noviembre de 2011

POR LOS CAMINOS DE LA RAYA (A RAIA). LA FRONTERA DE PUERTO ROQUE.



La Raya no es un concepto, ni un término, ni una línea divisoria, ni tampoco una frontera. Es algo confuso, nada claro. Pudiera ser tan sólo una línea ficticia que nunca ha separado totalmente a sus habitantes. La historia nos enseña que lo que ayer fue, hoy no lo es. Nos muestra ejemplos de lugares, donde las féminas son hijas de un lado y nietas del otro. Pero, ¿Qué es la raya? La Raya es toda una cultura, un pensar, una forma de ser y de sentir de manera particular un espacio, un territorio. 
Soy español, extremeño, rayano y me siento también un poco portugués. Mi sangre y mi corazón están repletos de gentes de frontera. Gentes que han curtido el día a día de sus vidas entre un lado y otro de la Raya. Por eso visitar Portugal no es tener la sensación de estar en un país extranjero. Me encuentro igual que en casa. Quien visite la Raya comprobará que sus jornadas son un continuo ir nosotros y venir ellos. Es intercambio de mil cosas,  de riqueza puramente humana, la más valiosa. Es en definitiva un lugar de encuentro, de convivencia, no de división. Para los rayanos, los vecinos portugueses son queridos porque son hermanos, así de sencillo. No se entendería lo que hoy son los pueblos y aldeas de la Raya sin contar con los dos lados de la frontera. La de los matrimonios mixtos, la del intercambio cultural, la de los mercadillos, la de ir a comer los fines de semana, la de las compras, la del café, etc.  La vida siempre romperá absurdas divisiones que nunca entiende. Creo que Extremadura debería proyectar con más firmeza su imagen de futuro sobre Portugal. Los puentes ya están construidos por los buenos habitantes de la Raya.
Un ejemplo de convivencia entre ambas nacionalidades es la frontera de Puerto Roque. La de Valencia de Alcántara en el lado español y la de Marvao en la parte lusa. La de los frondosos bosques de pinos y castaños coronados de crestas de cuarcita. La que delimita el discreto río Sever. Es una de las mejores tarjetas de visita de nuestra región y de las más olvidadas. Pasear por sus aldeas, caseríos y alquerías es toda una experiencia cargada de colores, sabores y olores que son únicos e irrepetibles. 
Os dejo unas cuantas fotografías de la frontera de Valencia de Alcántara, de los pueblos de Castelo de Vide, Portagem y Marvao.